Poco más de 400 años después de que el Mayflower hiciera su revolucionario viaje desde Inglaterra, a través del Océano Atlántico hacia las Américas, un barco futurista con el mismo nombre zarpó siguiendo un camino similar. Solo que esta vez, no había capitán ni tripulación a bordo. En cambio, la embarcación usaría un radar para ver hacia el horizonte, inteligencia artificial para comprender qué hay a su alrededor y paneles solares para impulsar el viaje.

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