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    Rusia lanza un ataque por tierra, mar y aire contra Ucrania y se acerca a la capital

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    Ciudad de México., a 24 de febrero del 2022.- El peor de los escenarios se ha confirmado. Vladímir Putin ha lanzado este jueves un ataque a gran escala contra Ucrania. Poco antes del amanecer en Moscú, en un discurso belicista y furibundo, el presidente ruso ha anunciado una “operación militar especial” en el Donbás, en el este de Ucrania.

    Minutos después del encendido mensaje del jefe del Kremlin, en el que dijo que buscaba “defender” a los ciudadanos de las regiones separatistas del Donbás de un supuesto genocidio, se registraron grandes explosiones en varios puntos de Ucrania. Desde Sloviansk y Kramatorsk a Járkov, a 30 kilómetros de la frontera rusa; incluso en Kiev, la capital. Al atardecer, tras intensos combates, el Ejército ucranio perdió el control del área de exclusión de Chernóbil, donde permanece bajo un sarcófago la central nuclear que en 1986 causó la histórica catástrofe, y que está en una de las rutas más cortas para llegar a la capital desde Bielorrusia.

    Con bombardeos de artillería, equipo pesado y armas pequeñas. Por tierra, mar y aire. Por el este, el sur y el norte, las tropas rusas lanzaron veloces e insistentes ataques en distintos puntos del país en lo que podría ser el conflicto más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Las tropas ucranias contabilizan decenas de muertos y heridos; algunos de ellos, civiles. Moscú no habla de bajas.

    Tropas rusas aterrizaron en la ciudad portuaria de Odesa, cruzaron la frontera en varios puntos del país e iniciaron otra ofensiva desde la península ucrania de Crimea, que Rusia se anexionó ilegalmente en 2014.

    En Kiev, donde se escucharon potentes explosiones, fuerzas rusas lograron hacerse con el control de un aeropuerto de carga a las afueras de la ciudad, de 2,8 millones de habitantes, donde algunas personas se apresuraron a protegerse en alguno de los refugios antiaéreos habilitados o en el metro.

    Otros muchos se lanzaron a una huida hacia el oeste, por temor a que las tropas enviadas por Putin capturasen la ciudad. El Ejecutivo ucranio y los servicios secretos de Estados Unidos creen que las fuerzas rusas pueden tratar de hacerse con los edificios oficiales, apresar a la cúpula del Gobierno y eliminarla.

    La “operación militar” de Putin que, según el líder ruso, busca desmilitarizar pero “no ocupar” Ucrania, es ya un ataque a gran escala. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, se ha apresurado a declarar la ley marcial y a cerrar el espacio aéreo del país. “El Ejército está trabajando. Sin pánico. Somos fuertes.

    Estamos listos para todo. Derrotaremos a todos”, dijo. Por la tarde, cuando cada vez más puntos rojos sembraban el mapa de Ucrania con los ataques rusos, Zelenski lanzó una petición de dura condena y de auxilio. Los sonidos de la guerra en Ucrania deben escucharse en todo el mundo, dijo, porque no solo Ucrania sentirá el impacto. “Es el sonido de un nuevo telón de acero que se cierra entre Rusia y el mundo civilizado”, advirtió el líder ucranio.

    El presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió a Putin de que ha comenzado una “guerra premeditada con consecuencias catastróficas” y dijo que aprobaría “sanciones severas” contra Moscú. El líder estadounidense aseguró que se coordinaría con los aliados de la OTAN para garantizar “una respuesta fuerte y unida” que disuada cualquier agresión contra la Alianza, a la que no pertenece Ucrania.

    Pese a que el país fue invitado a entrar en el organismo en 2008, su adhesión permanece congelada. Esta invitación enfurece a Putin, que quiere mantener a toda costa a Kiev bajo su esfera de influencia. La UE también preparaba este jueves sanciones para hundir la economía rusa.

    Las medidas disuasorias y las amenazas de sanciones no han desalentado a Putin tampoco esta vez. El líder ruso ha emprendido una huida hacia adelante, que se pudo sentir en todo Ucrania, donde se han registrado duros combates en varios puntos de la línea del frente de 400 kilómetros de largo en el este del país.

    En la zona del Donbás, donde desde hace ocho años se han enfrentado los secesionistas prorrusos apoyados por el Kremlin y el Ejército ucranio, había el jueves luchas de trincheras y francotiradores.

    El alarmante mensaje de Zelenski sobre Chernóbil se cumplió. El líder ucranio afirmó que fuerzas rusas trataban de capturar la zona radiactiva donde el Gobierno había reforzado hace una semanas las patrullas. “Nuestros defensores están dando la vida para que no se repita la tragedia de 1986″, dijo Zelenski en las redes sociales. “Esta es una declaración de guerra contra toda Europa”, recalcó.

    Por la mañana, una serie rápida y furiosa de ataques ya apuntaban que la operación iba a ser intensa. El servicio de emergencia estatal de Ucrania asegura que, en solo una hora, se lanzaron ataques contra 10 localidades del país, principalmente en el este y sur. Además, el Gobierno confirmó que las tropas rusas han tratando de penetrar también por las fronteras del noreste, por la región de Chernihiv, en la linde con Bielorrusia, cuyo líder autoritario, Aleksandr Lukashenko, ya se ha plegado a Moscú.

    Kiev asegura que ha conseguido repeler el ataque y mantener el control de Chernihiv —una de las rutas más cortas para alcanzar la capital— y otras ciudades clave. Putin desplegó en Bielorrusia 30.000 soldados a principio de mes para hacer unas maniobras conjuntas que, unidas a la concentración de decenas de miles de soldados en las fronteras del este de Ucrania, elevaron la alarma internacional y agitaron el fantasma de una posible invasión. Ese fantasma ya es real.

    Hay decenas de soldados muertos y heridos, según Kiev. Además, el comando militar ucranio aseguró que un ataque ruso alcanzó el hospital de Vuhledar, en la región de Donetsk, en la parte controlada por el Gobierno.

    No se ha podido verificar el número de heridos o fallecidos. La agencia rusa Interfax también reportó explosiones en las zonas de Donetsk y Lugansk, bajo control de los separatistas prorrusos alimentados por el Kremlin. El Ministerio de Defensa ruso ha afirmado, por su parte, que está utilizando “armas de alta precisión” para inutilizar la infraestructura militar, las instalaciones de defensa aérea, los aeródromos militares y los aviones del Ejército ucranio, según la agencia estatal rusa RIA.

    Putin, que ha agitado durante meses el argumento de que Ucrania es un “régimen nazi” que discrimina a los rusoparlantes y que los ciudadanos de las regiones de Donetsk y Lugansk están sufriendo un “genocidio”, ha afirmado que la agresión militar se produce para “defender y proteger” a la ciudadanía.

    “Nos esforzaremos por desmilitarizar y desnazificar Ucrania. Y también por llevar ante la justicia a aquellos que cometieron numerosos crímenes sangrientos contra civiles, incluidos ciudadanos de Rusia”, dijo el mandatario con gesto serio en un mensaje de vídeo en el que se le veía flanqueado por dos banderas de su país.

    El lunes, después de un feroz discurso en el que cuestionó la soberanía de Ucrania, que considera un país ficticio, fruto de costurones históricos y diplomáticos, Putin firmó el reconocimiento de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk. Acto seguido, como recogía el decreto, ordenó el envío de tropas a los dos territorios secesionistas, que controlan solo un tercio del territorio del Donbás, que reclaman con el aval de Putin.

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